jueves, 7 de enero de 2010

Mi percepción docente

Mi labor como estudiante fue reconocido desde el momento en que me titule (2004) ofreciéndome la oportunidad de laborar en la misma institución en la que estudie (U.E.P.) como profesora de E. F. en el Jardín de Niños. Al mismo tiempo en un trabajo arduo, mi papá que también es profesor y director de Bachillerato Gral. Ofic. “Emiliano Zapata”, busca la forma de que ingrese al mismo, lo logra otorgándome 8 horas pero con la condición de hacer labor docente. Durante el ciclo escolar 2004-2005 el segundo grado de preescolar empieza a cambiar de educadoras durando por lo menos 2 o 3 meses cada una, un día la coordinadora del nivel (que por cierto trabajaba también en un jardín estatal) ya no encuentra más profesionistas y me ofrece la oportunidad de estar frente a grupo faltando dos meses para terminar el ciclo escolar, de manera personal creo que observo mis competencias porque habiendo maestras de danza, religión, etc. me eligió a mí, éste ha sido mi más grande reto porque no es lo mismo trabajar 30 min. frente a grupo que tener a todos los pequeños todos los días de la semana. Empecé mi labor, me organice, trate de ver diferentes técnicas y la forma en que trabajaban las educadoras; el resto es historia pues me fue bastante bien con los padres y con los niños obtuve un resultado que no me esperaba, así termine este ciclo. Para el siguiente cambian educadoras, regresó a mi especialidad, empiezo a convivir con mis nuevas compañeras, intercambiamos experiencias, nos organizamos para las actividades de la escuela pero el problema surge cuando la coordinadora no da de su tiempo para atender el preescolar; por mi forma de ser empecé a llevar la inicia para los siguientes eventos, renuncia la coordinadora y el Director General me deja como responsable mientras buscaba quien se iba a encargar del Jardín, creo que lo hizo con la finalidad de observarme por un tiempo para ver si podía con el paquete, pues déjenme decirles que si pude y aquí estoy ( la experiencia la obtuve al escuchar y observar a mi papá en las diferentes situaciones que se le presentaban), claro, recibí el apoyo de mis compañeras que hasta el día de hoy hemos formado un trabajo en equipo, en la que no sólo nos apoyamos en la vida profesional sino también en la personal, más no puedo decirles que todo es bonito pues cada una de nosotras tenemos nuestro carácter. A partir de ésta etapa recibo orientaciones, cursos de TGA, consejos técnicos acerca del manejo y dominio del PEP 2004, mismo que ahora manejo no al 100% pero si en su mayoría esto me ha servido para revisar la planeación, observar y orientar la práctica docente de mis compañeras, etc.; esto no lo pude haber hecho sin el apoyo de una gran amiga incondicional primero como directora y ahora como supervisora: Dolores León Salazar. Empiezo el ciclo escolar 2007-2008 trabajando en los 2 niveles pero recibiendo ya mi nombramiento de bachillerato. En el siguiente año escolar sigo igual. La diferencia viene en éste ciclo escolar 2009-2010 pues mi mamá logra que me den 10 horas más en el C.E.P.L.C. quedándome 4 horas en secundaria y 6 en bachillerato. Es una experiencia increíble y a la vez sorprendente porque regreso a la escuela en la que alguna vez fui estudiante. Ahora que regreso como docente lo hago con la confianza de seguir con la gran responsabilidad en la que se basa la educación: el desarrollo de competencias. Siempre he tratado además de ser maestra de ser una amiga, alguien que se basa en los valores más importantes: el respeto, la tolerancia, la equidad, la responsabilidad, etc. pero lo más importante es saber escuchar a nuestros alumnos. Todos los días dedico tiempo para leer, para preparar clases, dinámicas o juegos (que se utilizan en el nivel de consciencia atender en el método trascedental), busco música para los siguientes eventos, utilizó bastante la creatividad y la imaginación para innovar mis clases. Algo que no me gusta es dictar ni pasarme todo el tiempo escribiendo en el pizarrón y lo que si me gusta es darles confianza a mis alumnos, trato de desarrollar sus competencias genéricas o disciplinares a través de mapas mentales, conceptuales, ideas principales, cuadros sinópticos, palabras claves, observación directa de la naturaleza, etc. Cuando hablamos de los pequeñitos de preescolar también lo que hago es proporcionarles esa confianza de la que tanto hablo poniéndome al nivel de ellos, en la que corro, grito, gateo, me arrastro, juego, canto, me acuesto con ellos en el piso y muchas cosas más. En ambos niveles trato de brindarles una confianza que es vital para que el alumno sobresalga, en preescolar porque es la base y en el bachillerato porque están a punto de enfrentarse a una sociedad en la que necesita la seguridad para tomar decisiones de los retos que se le lleguen a presentar. Termino con una frase que me dijo mi papá: “Hija, no trates de cambiar al mundo, cambia primero tú y después a los que te rodean”.

Mi confrontación con la docencia

Desde pequeña yo quería ser maestra y solamente faltaba definir en qué nivel. Llegando a 3er. año de preparatoria tenía 2 opciones: el nivel preescolar o en su caso el de Educación Física (EF), sabía que tenía la paciencia, las ganas, el entusiasmo y me encantaban los niños, cuando se me ocurre decirle a mis padres lo que quería estudiar, me dicen que no porque mi madre quería dejarme su plaza de primaria, así que saque la ficha para Normal Primaria en la UEP, pero en una oportunidad que tuve cuando mi mamá se fue a USA la cambie para E. F. porque también desde pequeña me han gustado los deportes. Así fue como ingrese a la Licenciatura, pero una vez iniciando, mi propósito siempre fue el estar frente a grupo practicando y no en escuelas que tuvieran todos los recursos, por lo que me fui a la escuela primaria “Niños Héroes” de Lomas de Alchichica durante tres años (actualmente la escuela está muy mejorada), después, mi servicio lo termine haciendo en el Jardín de Niños del C.E.P.L.C; el actuar, la dedicación y el buen trabajo que realice durante mi carrera y una vez que me titule (2004), me ofrecieron trabajo como Profra. De Educación Física en el Jardín de Niños de la UEP, así mismo mi padre hizo labor y me dieron 8 horas en bachillerato estatal (durante año y medio hice meritos hasta que el 16 de Febrero de 2007 me dan mi nombramiento). Cómo se puede observar obtengo 2 empleos desde que me titule. Durante el ciclo Escolar 2005-2006, por mi forma de ser: actuar con respeto, el saber escuchar, el tomar decisiones acertadamente, el pedir opiniones a mis compañeras, el convivir, el ser amiga o ser humano cuando se necesita a las maestras y a los padres de Familia (antecedente que tengo de mi padre por ser director), me ofrecen la coordinación del Jardín de Niños en la que manejo toda la documentación administrativa, reviso planeación (una gran responsabilidad pues soy de EF), organizo eventos de fechas importantes, doy algunas pláticas, trato de resolver los problemas porque no todo es perfecto. Actualmente con sueldo voy para 5 años, pero frente a grupo ya son 9. Durante el proceso educativo, te quedas con recuerdos de los buenos maestros que tuviste, al iniciar a trabajar recordé y recopile lo más importante de cada uno de ellos para retomarlo en cada clase, desde su forma de enseñar, de organizarse hasta su forma de ser con los alumnos, por lo que escucho, pregunto, aclaro dudas, juego, aplico los modelos de enseñanza y valores(método trascedental) en una clase; esto me ha permitido obtener grandes satisfacciones con mis alumnos pues han tenido la confianza de acercarse a mí y contarme sus problemas, los he ayudado para ver diferente la vida y no llegar al suicidio, el quererse salir de su casa o inclusive alumnas que han sufrido violaciones, brindándoles un conector con psicólogos, casa o inclusive abogados; todo esto se hace por vocación, porque un maestro no debe ser sólo eso, sino también un amigo en el que ellos puedan confiar, logrando ayudar a la juventud, brindándole la seguridad para enfrentar a la misma sociedad; otra satisfacción importante es el resultado final de ingreso de los alumnos a las diferentes universidades que existen, siendo mayor que en otras instituciones, el ser ejemplo y que algunos alumnos decidan estudiar lo que tú eres, es una de las mayores satisfacciones que tengo; por otro lado el reconocimiento de los padres de familia al organizar el Preescolar, el escucharlos, el hacerles consciencia de que a pesar de que es un Jardín Particular, no es para exigirle demasiado a los alumnos para que salgan leyendo y escribiendo, el apoyo con las maestras con su trabajo y cooperación, la solución a los diferentes problemas, el que los niños dónde quiera que estén te saluden y se desvivan por ti, y aunque no se hayan aprendido mi nombre pero me conozcan como la maestra Rutina porque siempre doy la rutina al entrar a clases, eso dice que se acuerdan de mí, incluso tienes la oportunidad de ayudarlos detectando alguna anomalía (pie plano, pie equino, desviación de cadera, etc.) y mejorar su calidad de vida, el saber que éstas educando a niños que serán el futuro de nuestro país son satisfacciones que no se pagan con el dinero. Lo hago para ser un motivo de seguir adelante para mis alumnos, para ser el ejemplo, para que lloren en mi hombro o me compartan sus alegrías si no tienen quién los escuche, para hacer la diferencia de alumnos con valores, para ser el contraste de los demás maestros que no quieren superarse y recurren al tradicionalismo. Un consejo que les puedo dar, es que si ustedes hacen las cosas de corazón y de manera organizada, nunca dejen de hacerlo, porque pueden llegar a arrepentirse, es una de las insatisfacciones que tengo porque pude haber hecho algo, sin en cambio ese ciclo escolar no aplique una dinámica para escuchar a mis alumnas y al cabo de una semana, una de ellas se suicido. Un recuerdo no muy grato es de Alexis, un pequeñito de preescolar a quien su mamá no lo quería y todos los días lo encerraba en un cuarto oscuro, llegaba con moretones y se aislaba muchísimo, todas sus ilustraciones eran en negro o gris, no escogía otro color, no platicaba, así que busque la forma de ayudarlo, su mamá se fue y su tía se encargo de él, se logró un cambio de actitud en el niño, integrándose, expresando sus sentimientos y coloreando, un día llego la mamá y se lo llevo a Cuernavaca, desde entonces no he sabido de él. Experiencias buenas y mala todos las tenemos, pero no basta con el tratar, si no hay que dar el 100%, pues tu puedes ser la diferencia de ese niño, de ese joven y tal vez tú llegues a ser un muy buen motivo para seguir adelante, para esto les recomiendo que lean la reflexión que se llama: La maestra Thompson. Cuando se nace con la vocación de maestro, lo das todo por tu profesión, por tus alumnos, tanto, que inclusive llegas a olvidar a tu propia familia o te olvidas de ti mismo. Tal vez escucharan todo esto de manera bonita, dirán que no tengo problemas, que no necesito materiales, que no hay apoyo del gobierno, es cierto, el mundo es tan grande que con tantas ideas tradicionalistas y cambios constantes que va a ser difícil que tu lo cambies o lo soluciones, por lo tanto les puedo decir que debemos ser la diferencia en cada una de nuestras clases, escuelas y con nuestros alumnos, que lo que obtienes a cambio es algo que no tiene precio.